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La Menopausia

La Menopausia

La menopausia es el momento que marca el final de los ciclos menstruales. Se diagnostica después de que transcurren doce meses sin que tengas un período menstrual o regla y suele producirse entre los 40 y 50 años. Es una parte natural del propio envejecimiento y marca el final de los años reproductivos.

¿Cuáles son las tres etapas de la menopausia?

El proceso es gradual y ocurre en tres etapas:

  1. Perimenopausia o “transición a la menopausia”: La perimenopausia puede comenzar de 8 a 10 años antes de la menopausia, cuando los ovarios producen gradualmente menos estrógeno. Por lo general, se inicia hacia los 40 años. La perimenopausia dura hasta la menopausia, momento en el que los ovarios dejan de liberar óvulos. En los últimos uno o dos años de la perimenopausia, la caída de estrógeno se acelera. En esta etapa, muchas personas pueden experimentar síntomas como sofocos y cambios en los ciclos menstruales, aunque estos no desaparecen. Durante este tiempo, puedes quedar embarazada.
  2. Menopausia: Es el momento en el que ya no tienes períodos menstruales. En esta etapa, los ovarios dejan de liberar óvulos y dejan de producir la mayor parte de su estrógeno. Se estima que estas en ella, cuando no has tenido un período menstrual durante 12 meses consecutivos.
  3. Posmenopausia: Momento en el que has dejado de tener la regla durante un año entero. Durante esta etapa, los síntomas como los sofocos, pueden mejorar. Sin embargo, algunas personas continúan experimentando síntomas durante una década o más después de la transición a la menopausia. Como resultado de un nivel más bajo de estrógenos, las personas en la fase posmenopáusica tienen un mayor riesgo de padecer afecciones de salud, como la osteoporosis o enfermedades cardíacas.
¿Cuáles son los signos?

La transición comporta algunos, o todos los siguientes síntomas como consecuencia de los cambios hormonales:

  • Sofocos (una sensación repentina de calor que se extiende por el cuerpo).
  • Sudores nocturnos y/o sofocos.
  • Sequedad vaginal que provoca molestias durante las relaciones sexuales.
  • Necesidad de orinar con más frecuencia.
  • Dificultad para dormir (insomnio).
  • Cambios emocionales (irritabilidad, cambios de humor o depresión leve).
  • Piel seca, ojos secos o boca seca.
  • Sensibilidad en los senos.
  • Empeoramiento del síndrome premenstrual.
  • Reglas irregulares o que son más abundantes o más ligeras de lo habitual.

Algunas personas también pueden experimentar:

  • Se acelera el corazón.
  • Dolores de cabeza.
  • Dolores y molestias articulares y musculares.
  • Cambios en la libido (deseo sexual).
  • Dificultad para concentrarse o pérdidas de memoria (a menudo temporales).
  • Aumento de peso.
  • Caída del cabello.

No todas las mujeres experimentan todos los síntomas, ni con la misma intensidad.

¿Qué son los sofocos y por cuánto tiempo los tendré?

Los sofocos son uno de los síntomas más frecuentes de la menopausia. Es una breve sensación de calor. Además del calor, los sofocos también pueden aparecer junto con:

  • Cara sonrojada.
  • Transpiración.
  • Una sensación de escalofrío después del calor.

La intensidad, frecuencia y duración de los sofocos son distintos en cada mujer. Por lo general, los sofocos son menos intensos a medida que pasa el tiempo.

¿Por qué ocurre?

La menopausia cuando ocurre por sí sola (menopausia natural), es una parte natural del envejecimiento. La menopausia se define como un año completo sin sangrado menstrual, en ausencia de cualquier cirugía o condición médica que pueda causar que el sangrado se detenga, como los anticonceptivos hormonales, la radioterapia o la extirpación quirúrgica de los ovarios.

A medida que envejecemos, nuestro ciclo reproductivo comienza a ralentizarse, preparándose para detenerse. A medida que nos acercamos a la menopausia, los ovarios que almacenan y liberan óvulos, dejan de hacerlo y producen menos estrógenos produciéndose una variación del ciclo menstrual, hasta que este, se detiene definitivamente. Durante este periodo de variación hormonal, se producen también cambios físicos. El cuerpo se está adaptando a los propios cambios hormonales.  El estrógeno también influye en la forma en que nuestro cuerpo utiliza el calcio y mantiene los niveles de colesterol en la sangre.

¿Se pueden tratar los síntomas ?

Es un proceso natural irreversible por el que pasa nuestro cuerpo.

Los síntomas “desagradables” pueden atenuarse con opciones de tratamiento.

Los principales tipos de tratamiento son:

  1. Terapia hormonal.
  2. Tratamientos no hormonales.

Terapia hormonal: Poco recomendada, si no es para casos muy especiales. Es totalmente necesario consultar con tu ginecólogo.

Cuando los ovarios ya no producen suficiente estrógeno y progesterona, la terapia hormonal puede compensar las hormonas perdidas. La terapia hormonal aumenta los niveles hormonales y puede aliviar síntomas como sofocos y sequedad vaginal. También puede ayudar a prevenir la osteoporosis.

Hay dos tipos principales de terapia hormonal:

  1. Terapia con estrógenos. La terapia con estrógenos no es un buen tratamiento para personas con útero.
  2. Terapia combinada con estrógeno y progesterona o progestina (progesterona sintética. Este tipo de terapia hormonal es para personas que todavía tienen su útero.

Los riesgos para la salud de la terapia hormonal incluyen:

  • Cáncer de endometrio (en terapia con estrógenos manteniendo el útero).
  • Cálculos biliares y problemas de vesícula biliar.
  • Coágulos de sangre.
  • Trombosis venosa profunda.
  • Embolia pulmonar.
  • Accidente cerebrovascular.
¿Cuáles son las terapias no hormonales para la menopausia?

Los tratamientos no hormonales incluyen cambios en la dieta y estilo de vida. Estos tratamientos suelen ser la mejor opción, sobre todo para personas que tienen otras afecciones médicas o que recientemente han sido tratadas por cáncer de mama.

Los principales tratamientos no hormonales incluyen:

  1. Cambios en tu dieta.
  2. Evitar los desencadenantes de los sofocos.
  3. Hacer ejercicio.
  4. Unirse a grupos con la misma situación.
  5. Especialidades farmacéuticas especificas sintomáticas y suplementación

Dieta

  • Limitar la cantidad de cafeína que consumes todos los días.
  • Reducir el consumo de alimentos picantes que puede provocar que los sofocos sean menos severos.
  • Agregar a la dieta alimentos que contengan estrógeno vegetal (fitoestrógenos-Isoflavonas)
  • Semilla de lino.

Evitar los desencadenantes de los sofocos

  • Mantener el dormitorio fresco durante la noche
  • Usar capas de ropa
  • Dejar de fumar
  • Perder peso

Hacer ejercicio

El ejercicio activo o más tranquilo como el yoga, pilates…. es importante sobre todo para mantener el peso, facilitar el sueño, mejorar el estado de ánimo y aliviar miedos o ansiedades.

Unirse a grupos de menopausia

Hablar grupalmente con otras personas que están pasando por la menopausia puede suponer un gran alivio para dar respuesta a inquietudes.

Especialidades farmacéuticas especificas sintomáticas y suplementación

Podemos hacer frente a mucha sintomatología “incomoda” derivada de la menopausia utilizando especialidades farmacéuticas y suplementación que mejoren los síntomas a nivel general y a nivel especifico, mejorando por ejemplo la sequedad vaginal, ocular, el estado de ánimo, y realizando prevención de potenciales efectos colaterales como la osteoporosis o patologías cardiovasculares.

¡Consúltanos, podemos ayudarte!

¿Cuáles son los riesgos para la salud a largo plazo asociados a la menopausia?

Los riesgos dependen de muchos factores:

  • Antecedentes familiares
  • Estado de salud antes de la menopausia
  • Estilo de vida

Los principales riesgos para la salud son:

  1. Osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad que se caracteriza por una disminución de la densidad de los huesos a causa de la pérdida del tejido óseo normal. Esto conlleva una disminución de la resistencia del hueso frente a los traumatismos o la carga, con la consiguiente aparición de fracturas.

Las personas pierden un promedio del 25% de su masa ósea desde el momento de la menopausia hasta los 60 años como consecuencia de la bajada de los estrógenos. El control se realiza a través de una prueba denominada densitometría ósea para evaluar la cantidad de calcio y otros minerales en el hueso.

  1. Riesgo cardiovascular

A partir de los 50 años cuando las mujeres entran en la menopausia y se produce una bajada de los estrógenos, el colesterol malo (LDL) puede aumentar hasta un 15% depositándose la placa de grasa en las arterias (ateroesclerosis) y produciendo un mayor riesgo de patología cardiovascular.

 

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Desde Olivet Farmacia Integrativa y como especialistas en Salud sexual y reproductiva, podemos darte soporte mediante un control, consejo y abordaje integrativo farmacéutico.

 

 

La Fertilidad

¿Qué es la fertilidad?

La fertilidad es la capacidad natural de concebir un hijo. La fertilidad no es fácil para todos. Alrededor de un 11% de las parejas se enfrentarán a la infertilidad: la incapacidad de concebir de forma natural después de un año de relaciones sexuales sin protección.  La fertilidad no es sólo un problema de salud femenina, puede ser también masculina.  La infertilidad masculina, ya sea sola o junto con la infertilidad femenina, es la causa por la cual una pareja no puede quedar embarazada al menos en el 40% de las veces.

Señales de un problema de fertilidad

Es común que una pareja sólo descubra que tiene un problema de fertilidad después de haber intentado quedar embarazada sin éxito durante un año. Muchas causas de infertilidad no presentan síntomas evidentes. Sin embargo, los siguientes signos pueden indicar un problema que debe de abordarse con un profesional especializado.

  • Tienes 35 años o más y llevas seis meses intentando quedar embarazada.
  • Tienes menos de 35 años y has tenido relaciones sexuales sin protección durante un año sin quedar embarazada.
  • Ha tenido dos o más pérdidas de embarazos sucesivas.
  • Tiene algún factor de riesgo de infertilidad.

Los síntomas más comunes de un problema de fertilidad son:

  • Ciclos menstruales irregulares
  • Sangrado inusualmente ligero o muy abundante y dismenorrea intensa.
  • Dolor pélvico o dolor durante las relaciones sexuales.
  • Disfunción sexual (incluida la disfunción eréctil o la libido baja)

Causas de la infertilidad

  1. La fertilidad femenina alcanza su punto máximo entre los 18 y los 35 años, y después de los 35 años, comienza a disminuir rápidamente. La fertilidad masculina también disminuye con la edad, aunque no de una manera tan drástica.
  2. Enfermedades crónicas. Hay enfermedades no directamente relacionadas con el sistema reproductivo que pueden afectar a la fertilidad. Varias enfermedades crónicas, que, junto con sus tratamientos, pueden provocar problemas de fertilidad en personas de cualquier sexo, entre ellas:
  • Diabetes
  • Hipotiroidismo
  • Enfermedad periodontal (Inflamación de las encías, generalmente a causa de una mala higiene dental que provoca una acumulación de sarro)
  • Enfermedad celiaca no tratada
  1. Desequilibrios hormonales o enfermedades del sistema reproductivo
  • Los desequilibrios hormonales pueden reducir la fertilidad o incluso causar infertilidad. Por ejemplo, la endometriosis, el síndrome de ovario poliquístico y la insuficiencia ovárica prematura (también conocida como insuficiencia ovárica primaria ) pueden provocar infertilidad femenina. Los niveles bajos de testosterona pueden provocar infertilidad masculina.
  • Infección del tracto reproductivo. Las infecciones del tracto reproductivo pueden provocar infertilidad. La causa más común de estas infecciones son las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Esto puede causar enfermedad inflamatoria pélvica (EPI) en el sistema reproductivo femenino. Los hombres también pueden volverse infértiles después de contraer una ETS.
  1. Efectos secundarios de los medicamentos

Algunos medicamentos pueden reducir la fertilidad , entre ellos:

  • Medicamentos para las alergias, que pueden secar el moco cervical.
  • Antidepresivos, que pueden causar problemas de fertilidad en los hombres.
  • Ciertos tipos de tratamiento del cáncer (radioterapia cerca de los órganos reproductivos)
  1. La obesidad es una de las principales causas de infertilidad que puede prevenirse. La obesidad puede causar problemas de ovulación y puede reducir la salud del esperma.
  1. Bloqueos o anomalías del tracto reproductivo

Problemas en los ovarios, las trompas de Falopio o el útero pueden causar problemas de fertilidad femenina. Problemas en los testículos, los conductos deferentes, la próstata o las vesículas seminales pueden causar infertilidad masculina.

Las obstrucciones o anomalías pueden estar presentes desde el nacimiento (anomalías congénitas), como resultado de una lesión o procedimientos médicos, o pueden ocurrir después de una enfermedad o infección. Lo más común es que las obstrucciones sean causadas por adherencias (tejido cicatricial).

  1. Hábitos de estilo de vida poco saludables. Fumar, beber en exceso y consumir drogas, puede reducir la fertilidad tanto masculina como femenina al igual que dormir poco, el estrés y una dieta poco saludable.
  1. Infertilidad por causas desconocidas. Aproximadamente una de cada cuatro parejas nunca descubre por qué no puede concebir. Esto se conoce como infertilidad inexplicable.

Cómo aumentar la fertilidad

Si bien algunas causas de infertilidad no se pueden superar sin tratamiento, puedes aumentar tus probabilidades de concepción con estas sencillas estrategias.

  1. Evita las duchas vaginales. Las duchas vaginales pueden eliminar el moco cervical que necesitas para quedar embarazada. Las duchas vaginales también pueden eliminar las bacterias “buenas”, lo que aumenta el riesgo de infección vaginal.
  2. Elije un buen lubricante que no afecte a la motilidad de los espermatozoides.
  3. Optimiza el tiempo en el que tienes relaciones sexuales realizándolas durante tu periodo fértil que dura entre cinco y ocho días, justo antes de la ovulación. Hay métodos para detectar la ovulación. Consúltanos.
  4. Tener relaciones sexuales con más frecuencia, pero no diariamente ya que los espermatozoides requieres uno o dos días para madurar y regenerarse por completo.
  5. Mejora tu salud general con hábitos de vida saludables.
  • Dieta saludable, con muchas verduras y frutas ricas en antioxidantes , grasas saludables como aceite de oliva y nueces, y proteínas saludables.
  • Hacer ejercicio , pero sin excederse.
  • Dormir lo suficiente por la noche.
  • Mantener un peso saludable: ni obeso, ni demasiado delgado.
  • Practicar técnicas de relajación como meditación, Mindfulness….
  • Tomar suplementos de ácido fólico y omega 3

Pruebas y tratamiento de fertilidad

Si te preocupa tener algún problema de fertilidad, la primera persona con la que debes hablar es con tu ginecólogo o urólogo para realizar algunas pruebas de fertilidad básicas y orientarte, en base a ellas, hacia el tratamiento de fertilidad más adecuado.

Cómo afrontar la infertilidad

Hacer frente a la infertilidad no es fácil. Cuando no se queda embarazada tan rápido como esperabas, es normal experimentar estrés. Las investigaciones han demostrado que las mujeres con infertilidad experimentan niveles similares de estrés psicológico que aquellas que se enfrentan a un cáncer, VIH y dolor crónico y este estrés, a su vez, no favorece al potencial embarazo.

Para controlar este estrés, necesitas adquirir el modelo de vida saludable que hemos comentado anteriormente: comer sano, hacer ejercicio, dormir lo suficiente, realizar terapias mente-cuerpo como el yoga, meditación, mindfulness… y acupuntura.

 

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La Dismenorrea o “Dolor de Regla”

La Dismenorrea o “Dolor de Regla”

¿Qué es la dismenorrea o dolor de regla?

La Dismenorrea o dolor de regla, es el término médico que se utiliza para identificar los períodos dolorosos antes o durante la menstruación. Además de dolor, es posible que tengas otros síntomas, como náuseas, fatiga y diarrea. Es común tener cólicos menstruales el día anterior o el día en que comienza tu período. Para la mayoría de las personas, los síntomas desaparecen después de dos o tres días.

Los cólicos menstruales leves a moderados son normales. Pero algunas personas sienten un dolor tan intenso durante el período, que interfiere en su vida cotidiana. Existen tratamientos convencionales e integrativos que pueden ayudarte.

Tipos de dismenorrea

Hay dos tipos de dismenorrea o dolor de regla:

  1. Dismenorrea primaria. La dismenorrea primaria es el nombre de los cólicos menstruales que se producen cada vez que tienes el período y que no se deben a otra afección médica. El dolor generalmente comienza uno o dos días antes de que te llegue el período o cuando realmente comienzas el sangrado. Es posible que sientas un dolor que varía de leve a intenso en la parte inferior del abdomen, la espalda o los muslos. El dolor suele desaparecer en dos o tres días. La dismenorrea primaria es el tipo más común de dismenorrea.
  2. Dismenorrea secundaria. Puedes tener períodos dolorosos debido a una afección o una infección en tus órganos reproductivos. Se le llama dismenorrea secundaria. El dolor de la dismenorrea secundaria generalmente comienza antes del ciclo menstrual y dura más que el dolor de la dismenorrea primaria. Por ejemplo, es posible que experimentes calambres de dolor varios días antes del período, y el dolor puede durar hasta que el sangrado se detenga por completo. La dismenorrea secundaria es menos común.

¿Es normal tener dismenorrea o dolor de regla?

Es normal sentir algo de dolor durante la menstruación. Alrededor del 60% de las personas tienen calambres leves durante su período, y alrededor del 5 % al 15 % de las personas manifiestan que el dolor menstrual es tan intenso que afecta a sus actividades diarias. En la mayoría de los casos, los períodos dolorosos son más leves con el paso de los años y a veces pueden mejorar después de un parto.

Síntomas y causas

¿Cuál es la principal causa de las reglas dolorosas?

La dismenorrea se produce como consecuencia de una sustancia química llamada prostaglandina que provoca que el útero se contraiga. Durante la menstruación, los niveles de prostaglandinas son más altos, lo que significa que el útero se contrae con más fuerza provocando el dolor. Estas contracciones ayudan a eliminar el revestimiento uterino, que es la sangre y el tejido que sale de la vagina durante el período.

Los niveles de prostaglandinas aumentan justo antes de que comience la menstruación. Los niveles disminuyen una vez que llega la regla, por lo que los calambres tienden a disminuir después de unos días. Niveles más altos de prostaglandinas puede ser la causa de reglas más dolorosas.

¿Cuáles son los síntomas de los dolores menstruales dolorosos?

Si tienes reglas dolorosas, puede sentir:

  • Dolor punzante en el abdomen (el dolor puede ser muy intenso en ocasiones).
  • Sensación de presión en el abdomen.
  • Dolor en las caderas, la zona lumbar y la parte interna de los muslos.
  • Otros síntomas como náuseas, mareos y dolores de cabeza.

En la mayoría de los casos, el dolor comienza entre 24 y 48 horas antes del período y desaparece dentro de las 48 horas posteriores.

Causas de la dismenorrea secundaria

El dolor menstrual por dismenorrea secundaria es el resultado de una afección que afecta a los órganos reproductivos:

  1. Endometriosis: Se produce cuando el tejido que normalmente recubre el útero (tejido endometrial) crece fuera del útero, se engrosa, se descompone y sangra con cada ciclo menstrual. Pero debido a que este tejido no tiene forma de salir del cuerpo, queda atrapado.
  2. Adenomiosis: Se produce cuando el tejido que normalmente recubre el útero (tejido endometrial) se desarrolla en la pared muscular del útero. El tejido desplazado sigue actuando normalmente, se engrosa, se degrada y produce sangrado, durante cada ciclo menstrual.
  3. Fibromas (tumores benignos): crecimientos no cancerosos en el interior, exterior o en las paredes del útero.
  4. Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP): Es una infección causada por bacterias que comienza en el útero y puede propagarse a otros órganos reproductivos. La EIP puede causar dolor de estómago o dolor durante las relaciones sexuales.
  5. Estenosis cervical: una afección en la que el cuello uterino se estrecha debido a una cirugía, tratamiento u otra afección.
  6. Causas congénitas: Esto puede incluir un útero irregular de nacimiento u otras afecciones que afecten a los ovarios o a las trompas de Falopio.

¿Quién tiene más probabilidades de tener dismenorrea o dolor de regla?

  • Tuviste tu primera menstruación antes de los 12 años.
  • Eres menor de 20 años.
  • Tus períodos son abundantes o duran más de siete días.
  • Fumas cigarrillos.
  • Antecedentes familiares de dismenorrea.

¿Puede complicarse la Dismenorrea?

Una dismenorrea primaria no suele causar complicaciones, aparte de alterar tu vida diaria. En el caso de dismenorrea secundaria, debes consultar con tu ginecólogo ya que podría causar infertilidad o un embarazo ectópico.

¿Cómo se pueden aliviar los dolores menstruales?

Hay varias cosas que puedes hacer para ayudar a aliviar los períodos dolorosos.

  1. Analgésicos: Los analgésicos llamados antiinflamatorios no esteroides (AINE) suelen ser el primer tratamiento para la dismenorrea. Estos incluyen medicamentos como ibuprofeno o naproxeno. Actúan reduciendo la cantidad de prostaglandinas en tu cuerpo. Es mejor tomarlos tan pronto como se inicie el dolor. Si no puedes tomar AINE, puedes tomar otro analgésico como el paracetamol.
  2. Medicamentos hormonales: Tu ginecólogo, después de un diagnóstico, puede que te prescriba anticonceptivos hormonales como tratamiento. Las personas que toman medicamentos hormonales suelen tener menos dolores menstruales.
  3. Otras formas de reducir los dolores menstruales. Abordaje integrativo.

Abordaje integrativo

Existen varios tratamientos para los dolores menstruales que no implican medicación. Algunos de estos son:

  • Usar una almohadilla térmica o una bolsa de agua caliente en la parte baja de la espalda o el abdomen cuando tengas calambres.
  • Descansa más.
  • Evita los alimentos que contienen cafeína.
  • Evita fumar cigarrillos y beber alcohol.
  • Masajea la zona lumbar y el abdomen.
  • Haz ejercicio regularmente. Las personas que hacen ejercicio tienden a tener menos dolores menstruales.

Algunos métodos naturales para aliviar el dolor menstrual incluyen:

  • Ejercicios de relajación o respiración.
  • Comer alimentos antiinflamatorios como verduras de hojas verdes, jengibre y nueces.
  • Beber té verde e infusiones con propiedades antiespasmódicas: de Melisa, Manzanilla, Artemisa y Corteza de sauce blanco.
  • Tomar suplementos de:
    • Cofactores que activan la cascada metabólica que permite resolver la inflamación de forma natural: zinc, magnesio, vitaminas C, B3, B6, B9y E. Un buen complejo multivitamínico que incluya estos ingredientes puede ser de gran ayuda.
    • Ácidos grasos omega 3 (DHA+EPA)
    • Suplemento de enzimas proteolíticas (papaya, piña…), tomado fuera de las comidas

 

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Los Cánceres Dependientes de Estrógenos

Los Cánceres Dependientes de Estrógenos

Los cánceres dependientes de estrógenos (canceres estrogénicos), como el cáncer de mama, el cáncer de ovario y el cáncer de endometrio (uterino), dependen de esta hormona, el estrógeno, para desarrollarse y crecer.

En el cáncer dependiente de estrógenos, el propio estrógeno impulsa el crecimiento del cáncer.

¿Qué es el estrógeno?

El estrógeno es una hormona que produce el cuerpo y juega un papel vital en el desarrollo sexual y la salud reproductiva. Los ovarios producen la mayor parte del estrógeno en la mujer, pero el tejido mamario y las células grasas también producen estrógeno tanto en hombres como en mujeres.

En las mujeres, el estrógeno estimula el crecimiento de los senos y del vello púbico y regula la menstruación.

En los hombres, el estrógeno promueve el desarrollo del cerebro, la función sexual y la libido.

Pero el estrógeno también es carcinógeno, lo que significa que tiene el potencial de causar cáncer.

¿Cuáles son los tipos de cánceres dependientes de estrógenos?

Los cánceres dependientes de estrógenos incluyen:

  • Cáncer de mama
  • Cáncer de ovario
  • Cáncer de endometrio
¿Cuáles son los factores de riesgo de los cánceres dependientes de estrógenos?

Los factores que aumentan ligeramente la probabilidad de desarrollar cáncer dependiente de estrógenos incluyen:

  • Niveles de estrógeno más altos de lo habitual.
  • Terapia de reemplazo hormonal. Las personas que usan terapia hormonal con estrógenos para los síntomas de la menopausia pueden ser más propensas a sufrir cánceres dependientes de estrógenos.
  • Síndrome de ovario poliquístico (SOP).
¿Qué son los receptores de estrógeno y de progesterona?

Los receptores son proteínas que se encuentran en el interior de las células o sobre ellas y que se pueden unir a ciertas sustancias de la sangre. Las células mamarias normales y algunas células de cáncer de mama tienen receptores que se unen a las hormonas estrógeno y progesterona, y dependen de estas hormonas para crecer.

Las células del cáncer de mama pueden contener uno, ambos o ninguno de estos receptores:

  • ER-positivo: a los cánceres de seno que tienen receptores de estrógeno se les llama cánceres positivos para receptores de estrógeno (o ER+).
  • PR-positivo: a los cánceres de seno con receptores de progesterona se les llama cánceres positivos para receptores de progesterona (o PR+).
  • Receptor de hormonas positivo: si la célula cancerosa tiene uno o ambos receptores anteriores, se puede usar el término cáncer de mama con receptores de hormonas positivos (también conocido como HR+).
  • Receptor de hormonas negativo: si la célula cancerosa no tiene el receptor de estrógeno ni el de progesterona, se llama receptor de hormonas negativo (también conocido como HR-).

Impedir que el estrógeno y la progesterona se adhieran a los receptores ayuda a evitar el crecimiento del cáncer y su propagación. Se utiliza medicación específica para intentar conseguirlo.

¿Cuál es el vínculo entre el estrógeno y el cáncer de mama?

Aproximadamente 8 de cada 10 cánceres de mama son receptores hormonales positivos (HR+). Estos cánceres necesitan estrógeno, progesterona o ambas hormonas para crecer. La exposición excesiva al estrógeno aumenta el riesgo de cáncer. El exceso de exposición puede ocurrir debido a:

  • Terapias de reemplazo hormonal para la menopausia.
  • Niveles de estrógeno naturalmente altos.
  • Síndrome de Klinefelter, una condición genética que afecta a los hombres.
¿Cuál es el vínculo entre el estrógeno y el cáncer de ovario?

Una exposición más prolongada a los estrógenos durante toda la vida puede aumentar las posibilidades de padecer cáncer de ovario. Los factores de riesgo incluyen:

  • Inicio de la menstruación antes de los 12 años.
  • Nunca haber estado embarazada.
  • Entrar en la menopausia después de los 55 años.
  • Tomar terapia hormonal combinada (estrógeno y progesterona) después de la menopausia.
¿Cuál es el vínculo entre el estrógeno y el cáncer de útero?

El cáncer de útero o endometrio se forma en el revestimiento del útero. Las mujeres tienen más probabilidades de desarrollar este cáncer después de la menopausia. Su riesgo relacionado con el estrógeno puede aumentar con:

  • Terapia de reemplazo de estrógenos: los estrógenos alivian los síntomas de la menopausia, como los sofocos, los sudores nocturnos y la sequedad vaginal. Pero tomar estrógeno solo aumenta el riesgo de cáncer de útero.
  • Algunos medicamentos como el Tamoxifeno, utilizado para tratar el cáncer de mama.
¿Puede la píldora reducir el riesgo de cánceres dependientes de estrógenos?

Si y no. Las mujeres que utilizan anticonceptivos hormonales, como la píldora, tienen un riesgo ligeramente mayor (alrededor del 7%) de desarrollar cáncer de mama.

Pero tomar la pastilla puede reducir el riesgo de:

  • Cáncer de cuello uterino.
  • Cáncer colorrectal.
  • Cáncer de ovarios.
  • Cáncer uterino.

Consulta con tu ginecólogo.

¿Cómo puedo prevenir un cáncer dependiente de estrógenos?

Los cánceres a menudo se desarrollan sin motivo conocido. Aun así, puedes tomar medidas para reducir el riesgo de cáncer:

  • Amamantar, si es posible.
  • Reducir el consumo de alcohol y dejar de fumar.
  • Llevar una dieta saludable y mantenerse activo físicamente.
  • Pierda peso, si es necesario.
  • Habla con tu ginecólogo para encontrar la opción anticonceptiva más segura para ti.
  • Toma suplementación específica para controlar los síntomas de la menopausia evitando la terapia hormonal. Consúltanos. Tenemos las mejores opciones para ti.

 

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